El Clan del Oso Cavernario

El clan del oso cavernario (1980) es una novela ambientada en la era paleolítica es la historia de la niña Ayla, de tan solo cinco años, que fue separada de su gente y de sus padres por un poderoso terremoto, lo que la hizo vagar en busca de alimento y ayuda. La pequeña niña seguro habría muerto de sed, de hambre o devorada por un animal, pero tuvo la suerte de cruzarse con un grupo de peregrinos los cuales también eran también damnificados por el fuerte sismo, el clan del oso cavernario. 

Iza la curandera la encontró, malherida, medio muerta y a tomo la decisión de rescatarla y abogar por ella frente al líder del clan Brun, este acepto a regañadientes, no quiso perder tiempo ya que su objetivo era encontrar una nueva cueva para su clan.


Al paso de los días y contra todo pronóstico Ayla se empezó a recuperar, poco después el clan encontró una cueva que satisfacía sus múltiples necesidades, varios pensaron que la niña traía suerte, a pesar de que no era del clan, era de Los Otros, y es que la niña tenía una gran diferencia con sus nuevos protectores, una diferencia evolutiva, ella era una niña Cro-Magnon y el clan estaba compuesto por neandertales.

Para sus estándares la niña era fea, casi deforme, lo que iba a provocar que ningún hombre la quisiera, y a la larga sería un lastre para el clan, pero, aun así, el cariño especial de Iza y el hecho de que sobreviviera después de casi morir le permitieron que se volviera parte del clan, el brujo, el hechicero del clan, el Mog-Ur en una ceremonia le dio su tótem, el león cavernario, y con eso la niña fue reconocida como un miembro más, aunque algunos todavía tenían sus reservas en especial el hijo del jefe y el próximo líder del clan, Broud.


Se decidió que la niña viviría en el espacio de la cueva asignado a Iza y su hermano Creb quien era también el Mog-Ur. A ellos les tocaría también educarla y hacerla un miembro productivo de la comunidad. Iza como se mencionó en párrafos anteriores era la curandera lo que la convertía en la mujer más importante del clan, a su vez Creb como el Mog-Ur, era respetado y tenía mucha autoridad tan solo opacada por el líder Brun quien también era su hermano, de niño Creb nació deforme y aunado a esto fue atacado por un Oso Cavernario, pero logro sobrevivir sin un ojo y con muchas cicatrices, lo que le daba un aspecto terrorífico, desde joven mostro aptitudes para la magia y se volvió uno de los más grandes magos del clan y otros.

Por su apariencia nunca encontró una compañera y el no quiso forzar a ninguna mujer a estar con él, y al paso de los años estaba a gusto viviendo con su hermana Iza, pero cuando llego Ayla quedo sorprendido pues la niña a diferencia de los demás niños del clan que le tenían miedo, lo acepto inmediatamente sin juzgar su aspecto y entonces el mago vio en la extraña niña cromañón a la hija que nunca pudo tener.

Uno de los primeros obstáculos al que se enfrentaron fue el de la comunicación, la niña estaba acostumbrada a hablar, pero los miembros del clan no podían articular muchas palabras, y hacían uso de un lenguaje de señas, al principio para Ayla esto fue difícil, y los demás llegaron a pensar que estaba tonta, pero gracias a la paciencia de Creb y el vínculo especial que se estaba dando entre ellos, la joven aprendió, y cuando lo hizo fue de manera acelerada, pues evolutivamente su capacidad de aprendizaje  y abstracción era mucho más avanzadas que los demás.


Al paso del tiempo estas diferencias se hicieron muy llamativas, la forma de caminar, la curiosidad, llegó a irritar a más de uno, en especial a Broud que siempre que tenía oportunidad la regañaba y hasta llegaba a golpearla con el pretexto de que no era buena mujer.

Esto traía lagrimas a los ojos de Ayla, otra característica que también era rara y en un momento preocupo mucho a Iza y Creb que no entendían la razón de que le saliera agua de los ojos a la niña. 
Ayla se tomaba muy en serio los regaños de Creb y fue modificando su conducta por el amor que le tenía al viejo mago más que por la presión que ejercía el clan.

Como se sabe la evolución no es algo que se pueda detener tan fácilmente y en el caso de Ayla, así fue, aprendió rápidamente las habilidades curativas de Iza, y también en sus momentos de soledad y con lo poco que podía ver de los cazadores, empezó a practicar con la honda y se volvió una cazadora, algo impensable para el clan, lo que la llevo a ser maldecida, aunque después de varias vicisitudes fue aceptada nuevamente. Pero esto es solo el principio de la historia...


Así es como la escritora estadounidense Jean M. Auel (1936) con una prosa rápida y descriptiva lleva a sus lectores a un mundo perdido, pero lleno de humanidad con todos sus defectos y virtudes, El clan del Oso Cavernario es la primera parte de la serie de novelas conocida como los Hijos de la Tierra. las cuales han tenido gran éxito y son una excelente recomendación.

Comentarios

Los posts mas populares

¿Qué es OpenBOR?

El Maleficio

Caso Santoy Riverol 02